
Al partido no le faltó nada, especialmente, emoción. Por un lado, estaba Verdasco que, luego de ganarle a Acasuso en la final de la Copa Davis y quedarse con el sueño argentino de consagrarse campeón por primera vez, viene mostrando un tenis increíble y un nivel inmejorable; y, por el otro, un Rafael Nadal que cada vez está más insaciable y que, además de jugar por vez primera la final de este torneo, quiere demostrar que no sólo es el mejor sobre polvo de ladrillo y bueno en césped, sino que también lo es en canchas rápidas como la de Australia.
Mientras que el madrileño, que desde el lunes será el nuevo número 9 del ranking, sacaba que daba miedo y devolvía unos golpes tremendos, el manacorí corría y golpeaba sin dar tregua, como un verdadero número uno. Ya con el marcador indicando 5-4 y 40-30 a favor de Nadal en el último game del quinto set, Verdasco tuvo un error fatal: cometió una doble y le dio el pase a la final a su rival. A pesar de la derrota, el madrileño se fue ovasionado del Rod Laver Arena como un verdadero héroe.
En tanto, Rafa intentará consagrarse campeón el domingo cuando choque en la final con su clásico rival Roger Federer, a partir de las 19 hora local y 6 de la mañana, hora del este en Argentina. ¿Logrará el español frustrarle el sueño al suizo de conseguir su 14º título Grand Slam e igualar al gran Pete Sampras? Eso está por verse.